Y me voy de movida
a comerme la vida
con mis propios dedos.
Me encaramo a mi cielo
y alegremente construyo mis nubes
y acuden, sin orden
historias que guardan valles y cumbres.
a comerme la vida
con mis propios dedos.
Me encaramo a mi cielo
y alegremente construyo mis nubes
y acuden, sin orden
historias que guardan valles y cumbres.
